Para la latina, el coche de su marido es un símbolo de estatus, por eso se baja los pantalones y empieza a mostrar el culo frente al vehículo. También la veremos desnuda y nos daremos cuenta que la gorda tiene buenas curvas.
Lo importante aquí, más allá del morbo que le pone la señora cuando se empina a cuatro patas, es que no hay nada más que eso. Solo es una galería de una madura que quiere mostrar sus curvas y no tenemos que buscar razones ni objetivos subliminales, solo es material para pajas.
Ya mañana habrá otra cosa que ver y no debemos gastar nuestras neuronas pensando cosas profundas, ya que el mundo es demasiado complicado como para que estemos aquí, donde se supone que nos tenemos que relajar, buscándole las cinco patas al gato. ¡He dicho!